
Cuando te pido que me escuches y comienzas a darme consejos, no has entendido lo que te pedí.
Cuando te pido que me escuches y comienzas a decirme por qué no debo sentirme de tal manera, pisoteas mis sentimientos.
Cuando te pido que me escuches y sientes que debes hacer algo para resolver mi problema, me has fallado, aunque te suene raro.
Lo único que te pedí fue que me escuches. y no hables o hagas algo, solo escúchame.
Yo sé valerme por mí mismo. No soy un inútil. Cuando haces algo por mí, que yo mismo puedo y debo hacer, contribuyes a mis sentimientos de temor e insuficiencia. Pero, cuando aceptas como un simple hecho lo que yo siento, sin importar cuán irracional parezca, entonces puedo cesar de intentar convencerte y dedicarme a comprender lo que hay detrás de tales sentimientos irracionales.
Y cuando esté claro, las respuestas son obvias.
Quizás esta es la razón por la que es tan eficaz la oración; porque Dios escucha en silencio.
Todo tiene su tiempo ... tiempo de callar y tiempo de hablar. (Eclesiastés 3:1,7)
________________________
Fuente: Editorial Unilit
______________________________________________________________________________________________________________________________________________________________
Ir al INICIO para seguir viendo más artículos como
crecimiento interior, ovnis, ciencia, misterio, cómic, familia, etc.
_______________________________________________________________________________
Si quieres conocer más sobre Jesús, escríbenos a
CURSOS BÍBLICOS POR INTERNET,
y totalmente GRATIS, en tu propia casa,
podrás estudiar y conocer más a Jesucristo y lo que Él quiere hacer contigo.
Para solicitar el curso gratuíto, rellena el siguiente formulario:
(Haz clic aquí) o escribe a: cbpalamos@cursosbiblicos.org