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MISOPROSTOL : ¿Tan Seguro Como Dicen?

Frente a las declaraciones de estos últimos días, acerca de las consejerías existentes en el Hospital Pereira Rosell y basándonos en un artículo publicado en la Revista del SMU en febrero del 2005 sobre el éxito de un “proyecto que empieza a dar resultados”, nos permitimos como miembros de la Sociedad, hacer algunas reflexiones.

De este artículo desprendemos:

1º) La contundente evidencia de que las cifras de 30000 y 150000 abortos por año en Uruguay, manejadas por algunos médicos, parlamentarios y “feministas”, eran absolutamente falsas.

En efecto, en el centro materno-infantil más grande de Uruguay, donde funcionan las “Iniciativas Sanitarias contra el aborto provocado en condiciones de riesgo”, acudieron en el período entre el 1º de marzo y el 30 de noviembre de 2004 derivados de diversos centros de salud pública y privada 309 mujeres. Lo que demuestra la desproporción con esas cifras exageradas.

2º) Este año si tenemos cifras, lamentablemente. Estamos hablando de 237 muertes de seres humanos provocadas, en el período marzo-noviembre del 2004. O como prefieren llamarle algunos, 237 casos de “interrupciones del embarazo no deseado” o de “facilitar la expulsión del huevo”, cuando todos sabemos que a las 8 semanas de gestación existe un bebé hermosamente formado, al que le late el corazón, con pies, manos, ojos, nariz, boca, etc.

3º) El Misoprostol se propone y promueve como un método abortivo sumamente sencillo, seguro y efectivo. Pero, lo cierto es que en Uruguay, de las 237 mujeres que se practicaron abortos con misoprostol en el Pereira Rosell, aconsejadas por los médicos ginecotólogos y con un seguimiento de cerca con métodos sofisticados, como las ecografías, el 54 % tuvo un aborto incompleto teniendo que completarlo con la técnica quirúrgica de legrado y 2 corrieron riesgo, teniendo que practicarles un legrado de urgencia por fiebre y abundante sangrado.

Sólo un 39 % tuvieron un aborto completo con Misoprostol, poniendo en evidencia que este método no es tan sencillo ni fácil de usar como lo muestran y que en el caso en que fuera de fácil acceso para este fin, existiría gran número de complicaciones y riesgo de vida de las mujeres.

Sin mencionar los efectos secundarios que produce, como: Contracciones: que empiezan a los 30 minutos de tomar el Misoprostol, con dolores semejantes a los dolores de parto y se pueden prolongar hasta 3 días (72 horas).

En el Pereira, son 9 horas el promedio de tiempo que demoraron las mujeres en expulsar al feto, donde la mujer siente y ve todo hasta la expulsión de su bebé y es ella quien lo tiene que tirar. Estas contracciones fuertes en las mujeres que tuvieron cesáreas hacen que corran peligro, con el uso de este fármaco.

Hemorragia genital: desde el primer día de ingesta del misoprostol , hasta aprox. 10 días después como una menstruación, pudiendo continuarse con un "spotting" hasta la próxima menstruación.

Efectos teratogénicos: deformaciones en el bebé, si con el Misoprostol no se produce el aborto buscado (7% de los casos), como: anomalías del sistema nervioso central (SNC), niños con falta de miembros, ausencia de dedos, pie equino varo, alteraciones fundamentalmente de cabeza y rostro por afectar los pares craneales vinculados a esa zona, etc.

También produce, escalofríos, fiebre, vómitos, náuseas y diarrea.

Para concluir, podemos decir que se han promovido estas iniciativas diciendo que marcan una actitud hacia los ciudadanos, de responsabilidad, de equidad y de valoración, ofreciendo una instancia médica y psicosocial de diagnóstico, asesoramiento y apoyo a las usuarias del sistema de Salud que están pensando en interrumpir un embarazo.

Podemos decir que es muy triste ver médicos que presenten como un éxito la muerte de 237 bebés entre 1 y 6 meses de gestación, cuando fueron formados justamente para salvar vidas.

Nos pueden decir entonces que no murió ninguna mujer en este tiempo, pues eso no es cierto, podemos suponer que el 50% de los bebés abortados eran niñas. Además, no ha muerto ninguna mujer físicamente, pero no está muerto solo aquel que ya no tiene signos vitales, sino también toda aquella persona que guarda dentro de si la muerte de un hijo o hija, principalmente cuando esta ha sido una decisión voluntaria, provocando un daño profundo en su existencia.

No podemos decir que marca una “actitud equitativa”, cuando estamos hablando de que cuando una mujer y su hijo o hija dentro de ella, vienen con problemas a un servicio de salud, la solución es matar uno de ellos, con todo el respeto que me merecen eso no es justo ni equitativo, ni acá ni en ningún lado.

No podemos decir que es una “instancia psicosocial”, cuando sabemos que el síndrome post-aborto (SPA), es una realidad en más del 93% de las madres y padres que viven un aborto, afectando también a los agentes de la salud vinculados con él. Eso sería no tener en cuenta la salud psíquica y social de la mujer y el entorno que la rodea.

El SPA se caracteriza por la depresión, la negación, la justificación, los sueños recurrentes y las alteraciones del mismo, la imposibilidad de superar el duelo por ese niño, los comportamientos autodestructivos, etc.

Nos alegramos de que no haya muerto ninguna mujer ya nacida, pero no nos alegramos de las consecuencias inmediatas para los hijos o hijas de estas mujeres que murieron a causa del aborto, ni por las consecuencias posteriores para la mujer y su entorno.

Tampoco nos alegramos, porque de 309 mujeres solo existen 11 que se sabe a ciencia cierta que quisieron seguir con su embarazo.

En caso que el aborto se legalizara, Salud Pública tendría que responder a la demanda de las mujeres que desean realizarse el aborto, no importando cuantas veces por año quieran hacerlo. Fomentando así una mentalidad irresponsable, que no necesitan preocuparse por cuidarse o por el precio del aborto, porque de todos modos el Estado le tiene que dar el Misoprostol y realizarle el aborto quirúrgico si este falla, porque es un “servicio gratuito”.

Estas consecuencias son evidentes y nefastas.

Además, ¿cuánto le costaría al Estado y a todos nosotros humildes ciudadanos que pagamos impuestos (estemos o no de acuerdo con estas prácticas), los abortos realizados por año?

Teniendo en cuenta que en más de un 54% necesitaron abortos quirúrgicos, sería el costo del fármaco, más el quirófano, materiales estériles y / o descartables, más los honorarios del médico.

¿No es más fácil y sano invertir en formar mentalidades de familias sanas y con valores desde la infancia?

¿No es mejor otro tipo de políticas sociales que apunten a mejorar y promover la Vida y no la muerte?

Dejemos la hipocresía, de decir que no estamos a favor del aborto y luego apoyamos matar a niños y niñas entre 1 y 6 meses de gestación.

Dejemos la hipocresía de decir que salvamos la vida de las mujeres con abortos seguros con Misoprostol, cuando más de mitad tuvieron que llegar a un procedimiento de aborto quirúrgico y en dos mujeres hubo que hacer un legrado de urgencia.

Dejemos la hipocresía de decir que en los países desarrollados se practican casi exclusivamente abortos con fármacos como el Misoprostol y que en estos países después de legalizar el aborto este disminuyó.

Porque es sabido, que las primeras 10 páginas amarillas de esos países tienen la promoción de clínicas abortivas, donde se practican abortos quirúrgicos. Y que las cifras de aborto han aumentado enormemente en la medida que en estos países se legalizó el aborto como en EE.UU., que aumento de 173.000 a 1.500.000 abortos por año.

Seamos sinceros todos, la solución es SÍ a la responsabilidad, la equidad y la valoración, pero de todas las personas sin importar su edad, su sexo, su raza, su religión y su condición social, no haciendo primar la vida de una sobre las otras, sin importar las consecuencias posteriores.

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(ASOCIACIÓN ESPERANZA URUGUAY).

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Sexualidad para la Vida

Dr. Jorge Patpatian. Editor

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